viernes, 19 de febrero de 2010

El que esperaba el tren.

Habia un hombre, una vez.... Un hombre sencillo e ingenuo.... que había sacado un boleto para conocer un gran amor.... Mientras compraba, sus ojos se llenaban de lágrimas.... y estaban como perdidos.... acaso porque las imagenes de un sueño hermoso habían venido... y se interponían entre él y la realidad.

Acomodó su bolso desvencijado.... se arregló el cabello de un manotazo.... Porque no era cosa de llegar desarreglado.... y cruzando las manos sobre sus piernas se sentó a esperar en ese banco de madera...

Las horas fueron pasando.... luego pasaron los días... las noches.... los meses todos... paso el invierno.... paso el verano... Pero él de allí no se movía...

Se habian olvidado de avisarle que por causa de prioridades quedaba inactiva esa linea.... Que ya ningún trén jamás pasaría.... que la maleza y la desidia ganarían terreno comiendo todo a su paso.... Hasta que las vias mismas desaparecieran en un mar verde de esperanza y de pasto....

y se quedó con la vista perdida en el horizonte.... esperando el pitazo.... El sonido inconfundible del ultimo expreso de la noche..... El que nunca llegó.... El que nunca llegaría... Mientras él..... esperaba todavía.

La muerte habia llegado.... y él esperaba todavía.

4 comentarios:

Cornelivs dijo...

Dejado comentario en tu otro blog, querido amigo. Gracias por todo y...¡un enorme abrazo...!

reina dijo...

Un gran amor... eso es mucho... como de cuento... la realidad no es como en los cuentos... hay que levantarse y buscar otro tren o la maleza nos come a nosotros también...
El único horizonte que vale la pena no perder de vista, es el que nos lleva hacia nuestros sueños...

Cornelivs dijo...

Un abrazo enorme, amigo...!

Variel dijo...

Un hermoso relato. Y a veces así pasa, no nos damos cuenta o no queremos darnos cuenta que la vida y las cosas pasan, y solo las dejamos ir sin hacer nada.

himno para la paz