
Aprendí que las palabras duelen, y que la ausencia de palabras duele. Que la vida va y viene por la boca del ser humano... que puede matar una palabra tanto como un silencio.. Y que se puede cometer un error, lo mismo por exceso que por defecto.
Hoy, enfocado en escribir, este ha sido un aprendizaje necesario aunque doloroso que forma parte de mi vida.... Y la cuestión ha variado mucho para mi...Porque ya no soy el mismo que fui... Y escribir, es para mi espíritu, una importante responsabilidad ahora.
Todavía, hay palabras que me dejan sin palabras.... Palabras que tienen un importante impacto en mi vida.. Palabras que me conmueven y que me movilizan... Palabras que pueden hacer la diferencia....Y hoy doy otro valor, a las palabras y a los silencios.
Pero toda palabra y todo silencio, todo sonido humano, tiene uno y el mismo origen...Nacen de nuestro interior y emergen hacia el universo... Hay una palabra que he utilizado muy poco... Quizás porque no provengo de una estirpe que aprendió desde temprano a valorar las palabras.... Y porque mi aprendizaje y mi comprensión llegan hoy como un efecto tardío... de haber vivido las palabras inconscientemente y sin preocupación.... La palabra en cuestión es: GRACIAS.
Acostumbramos a agradecer poco y nada... muy mal y muy tarde...Porque damos por sentado que merecemos cada cosa que poseemos... En realidad, somos dignos de poseer muchas cosas y muchas experiencias.... Las merezcamos o no.... A menudo, no hemos hecho nada para merecerlas... Y simplemente llegan a nosotros como un regalo de la vida.. Que nos olvidamos de agradecer... Y al evitar agradecer, nos olvidamos también de valorar.
Las palabras y el silencio van de la mano como las dos caras que conforman una misma moneda.....Y poseen en su seno un poder oculto... del que todavía poco sabemos..... Transportan el poder viviente de nuestro interior y afectan al universo..... No crean que esto que digo es una exageración.... Cambian la vida... Cambian las personas...Cambian las situaciones... cambian el mundo.. y nos cambian a nosotros mismos... Tanto las palabras como el silencio tienen un enorme poder...
Y quien tiene dentro de si, la posibilidad de expresarse a través de él, debe aprender en primer lugar a agradecer.... Paso imprescindible para poder valorar...y luego tomar nota, de que ha sido confiada a sus manos una enorme responsabilidad....Porque también estas cosas, forman parte de crecer..
Agradezco las palabras y los silencios que hoy me dejan sin palabras.... Porque son las valiosas, las importantes, las que valen la pena y nos dan la vida... Aunque muchas veces no lo hayamos sabido reconocer.
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